viernes, 12 de septiembre de 2014

El mejor y el peor

Hoy cumple años mi Betún, son ya 14 años, no lo puedo creer!

Cuando él iba a nacer yo le cantaba, me acariciaba mi panza y mi bebé respondía con movimientos muy tremendos, a veces mi panza parecía un balón de americano porque este chamaco se estiraba cuan largo era. Nació por la mañana de un jueves. Esos días el Popocatépetl estaba muy activo, pero yo tenía mi propia tragedia porque a pesar de que nació ese 3 de septiembre yo pude abrazarlo como 10 días después, su vida estuvo en peligro por una infección intestinal, y NADIE sintió que la vida se terminaba, solo yo, mucha gente estaba triste y preocupada, pero nadie lloró días y noches enteras, nadie se deprimió, nadie dejo de comer, nadie se enojó con Dios y con la vida porque mi hijo estaba al borde de la muerte, incluso un medico me lo desahució.  Ese fue el peor día de mi vida.

El mejor día de mi vida? Pues hay varios, el día que nacieron mis hijos, el día que Betún salió del hospital, el día que mi papá regresó del hospital porque se le subió tanto la presión que casi se nos va, cuando me gasté mi primer sueldo (en pura ropa de Julio), cuando subí la peña de Bernal seguida por mi Ricky, el día que vi la torre Eiffel, la puerta de Alcalá  y cuando operé mi primer perro yo sola y fuera de la escuela.

Cuando le pedí el divorcio al papá de mis hijos, que me manda al psiquiatra! Jajaja! Bueno, es que él pensaba que realmente estaba loca porque era imposible que yo ya no quisiera vivir con semejante "premiezazo de la vida" así que me hizo cita con un tal Miguel Angel Rangel Alvarado (doctor de cabecera de la familia del ex) en la calle de Colón en la cd de Querétaro. Y ahí va Karina de confiada con el tal psiquiatra, a una sesión privada e individual, ahí me pregunta el Dr. que cual había sido el día más feliz de mi vida después del nacimiento de mis hijos, y como todavía no iba a la Peña de Bernal, le dije que el día que operé mi primer perro, aunque ahora que lo pienso ese día no fue recíproca la felicidad porque seguramente no fue el mejor día en la vida de el perro. En fin, días después tuve una discusión con el papá de mis hijos y me gritoneó "como es posible que te pregunten cual es el mejor día de tu vida y no digas que nuestra boda???" Ahhhhh carayyyy! Como sabía? Me estaba fastidiando con lo que dije en la sesión privada e individual!!!  

No le contesté esto, pero creo que los momentos felices pueden volverse amargos y luego difuminarse. 
 Hoy mi precioso Betún cumple años y su nacimiento siempre será una bendición para mí, pero su presencia se difumina, sé que me ama y me extraña, pero también sé que ya lo enseñaron a vivir sin mi. 
Y no va a haber un solo psiquiatra sobre la faz de la tierra capaz de revertir el daño que eso le hace a mi hijo... 


Creo y confío en el KARMA. 

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